15 sept. 2012

(Juez) Dredd



Duración: 102 minutos

Año: 2012

Director: Simon West

Reparto: Karl Urban (McCoy, Eomer), y al resto no los conoce ni su abuela, pero hacen unas actuaciones (increíblemente) buenas, sobre todo Olivia Thirby (la niña) y Lena Headey (la mala)


Sinopsis: Nueva adaptación al cine del comic homónimo llevado a la pantalla en 1995. En una violenta y futurista ciudad, donde la policía tiene la autoridad para actuar de juez, jurado y ejecutor, un equipo de policías con un aprendiz entre ellos, intentará acabar con una banda de narcos que trafican una droga que altera la realidad, el SLO-MO.


Comentarios: No me lo esperaba, de corazón que no me lo esperaba. ¿Qué esperaba? Un castaña infumable a lo "Battleship". ¿Qué me encontrado? Una joya increíblemente hermosa. Y violenta. Oh sí. Un rato violenta. Pero de la que mola. Jamás pensé que disfrutaría como he disfrutado viendo como se rompe un cráneo a cámara ultra lenta, con todo lujo de detalles y bastante (y acertado) realismo.
Peter Travis (el director) consigue borrar del mapa el anterior intento de adaptar Juez Dredd a la pantalla, la castaña protagonizada por Stallone. Y lo consigue con unos encuadres, composiciones, tomas, my lejos de lo que esperábamos de una película que tiene toda la pinta de ser serie B. No es un Nolan, pero es una película increíblemente buena en cuanto a dirección artística, fotografía, música y actuaciones. Puede que el guión no sea tan trascendental y épico como un Origen... pero a los 10 minutos de película el guión ya me importaba un pepino. Que tampoco digo que esté mal, ojo.
La adaptación al cine del cómic satisfará hasta a los más puristas, Dredd de la película es casi tan frío y fascista Hijo De Puta como el del cómic (casi). Karl Urban interpreta a Dredd de forma tan perfecta, que mantiene su cara de "mala leche \ rabia \ cinismo \ estreñimiento" no solo sin parecer ridícula (como lo hacía Stallone) sino creíble... y acojonante. Los atuendos, las motos, las armas, la sociedad de MegaCity01... es un futuro cercano, casi real. Distópico, surrealista a veces, pero muy en sintonía con la naturaleza humana, es tan... creíble. Y sin embargo, sigue teniendo las "flipadas" del cómic. 
Por último, es la película que haya visto hasta la fecha que más recomiendo ir al cine y verla en 3D, la entrada vale lo que cuesta. El director aprovecha el guión, la droga llamada "Slow-Mo" (cámara lenta: Slow Motion), un potente narcótico que nos permitirá ver la vida sobresaturada y a cámara ultralenta, es la excusa perfecta para ver tomas muy hermosas, por la fotografía, los encuadres... y hasta el 3D. Desde el agua y los brillantes cristales rotos. Hasta cómo actúa una onda de choque sobre la carne humana, o una bala pasando a través de las mejillas, atravesando la mandíbula. En vez de darnos nauseas, está hecho de forma que nos parezca de una estética preciosa. Es una orgía de violencia... hermosa.
La banda sonora es... extraña. Desde el Tron de Daft Punk, hasta el surrealismo sonoro de Akira Yamaoka en sus Silent Hill, no encontraba algo electrónico tan hermoso. Electrónico, todo ello. Haría que un violín se suicidara si viera la partitura. Pero es perfecta para la película. La banda sonora de "La Misión" te hace pensar en la hermosura y pureza del alma, esta te hace pensar en "ostias como panes", "FUUUUUUUUUUCK YEAH!!!" y no menos importante "MIRA COMO MOLA MI MOTO". Es la leche, no hay otro adjetivo que le vaya mejor. No vale para una tarde leyendo Tolstoi (a no ser que seas un fan muy duro), pero es más que recomendable para devorar kilómetros en el coche.



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